Los bancos españoles se encuentran en una buena posición para afrontar
una posible ralentización del mercado de la vivienda gracias a las previsiones
de crecimiento económico del país y a que no se espera que el Banco
Central Europeo (BCE) vaya a subir los tipos de interés a corto y medio
plazo, según un informe de la agencia de rating Fitch publicado hoy.
De hecho, esta agencia, encargada de evaluar la capacidad de endeudamiento de
empresas de todo el mundo, concede a las entidades españolas buena salud
crediticia, a pesar de que dice que seguirá de cerca y caso a caso las
consecuencias que para el sector financiero puedan tener los cambios en el mercado
de la vivienda.
"Las preocupaciones sobre la evolución del mercado de vivienda se
mitigan por la expectativa de que la economía española continúe
bien y de que no haya aumentos de los tipos de interés en la zona euro
a corto o medio plazo", señala la directora de la división
financiera del grupo, Carmen Muñoz, para la que "cualquier ralentización
en el mercado de la vivienda será moderada".
"Más aún, los bancos cuentan con un buen conocimiento del sector,
y sus sistemas de gestión de riesgos se han fortalecido. Los ratios en
los préstamos, a pesar de haber aumentado en los dos últimos años,
aún parecen prudentes. El porcentaje de pago por hipoteca en proporción
a los ingresos domésticos continúa en torno al 30%", señala.
Desde finales de los años noventa, el sector inmobiliario español
ha experimentado un fuerte crecimiento, impulsado por una alta y sostenida demanda
de propiedades residenciales en una economía con bajos tipos de interés,
explica el informe. Recientemente, el mercado se ha visto fortalecido por un nuevo
crecimiento de la demanda, procedente esta vez de la inmigración, lo que
ha contribuido a que los precios suban un 15% en apenas seis años, por
encima del resto de los países europeos.
Fitch incluye este fuerte crecimiento de precios entre sus preocupaciones. Junto
a esto, se muestra atento al aumento de la deuda de los hogares y a los riesgos
que pudiera generar la concentración bancaria en los sectores inmobiliario
y de construcción. "La adquisición de viviendas con propósitos
inversores se han convertido en algo cada vez más común en España
en los últimos tres o cuatro años, a pesar de que la mayoría
de las compras siguen teniendo un propósito residencial", explica
el informe.
Fitch advierte de que no hay un patrón uniforme en la actuación
de los bancos españoles, y de que algunos han asumidos riesgos mayores
que otros. No obstante, en general, "los bancos españoles están
bien posicionados para soportar una moderada ralentización o concentración
en el mercado de la vivienda", aunque no se descarta que cualquier "choque
repentino" tenga una "repercusión adversa", señala.
"ATERRIZAJE SUAVE" EN LAS HIPOTECAS.
Fitch espera "un aterrizaje suave para los prestamistas en términos
de nueva generación de hipotecas, apoyado por todos los nuevos proyectos
iniciados en los dos últimos años, que quedarán reflejados
en menores hipotecas para los propietarios finales". Además, "la
capacidad de los bacos de retener a estos consumidores finales será un
factor clave contra la ralentización en nuevas hipotecas", señala.
Los riesgos detectados en el mercado de la vivienda, a los que Fitch responde
con este informe favorable a la capacidad de respuesta de los bancos, incluyen
una potencial "burbuja inmobiliaria", el riesgo de concentración
de bancos españoles en los sectores de la construcción e inmobiliarios,
la tendencia de las instuticiones de tomar participación en compañías
inmobiliarias, el aumento de la deuda de los hogares y de riesgos como un aumento
de los tipos de interés o del desempleo.