El endeudamiento de las familias españolas marcó en 2005 un nuevo
récord histórico y se situó en 701.384 millones de euros,
lo que equivale a más del 77% del PIB y supone un incremento del 18,6%
en relación al año anterior, según datos difundidos por el
Banco de España.
De esta manera, la deuda de los hogares vuelve a situarse en cifras históricas
y supera, por primera vez, los 700.000 millones de euros, acercándose paulatinamente
al 80% del PIB español. El endeudamiento de las familias en 2005 creció
en 110.267 millones de euros en sólo un año.
Los datos del instituto emisor ponen de manifiesto que continúa la aceleración
del endeudamiento familiar, motivado por los bajos tipos de interés y la
subida del precio de la vivienda, que obliga a solicitar préstamos hipotecarios
más altos. Como consecuencia de ello, la deuda total de los hogares superó
en 2005 el 110% de su renta bruta disponible.
El Banco de España considera que el motor principal del creciente endeudamiento
familiar ha sido la fuerte expansión de la financiación para la
adquisición de viviendas, normalmente con hipotecas contratadas a tipos
de interés variable (este tipo de créditos suponen el 60% del total).
Los datos de 2005 contrastan de forma considerable con la deuda de los hogares
en 1998, que se situó en 253.042 millones de euros, lo que supone que el
endeudamiento familiar se ha casi triplicado desde entonces y no ha parado de
crecer en los últimos años.
No obstante y a pesar del importante endeudamiento de las familias, la riqueza
financiera neta de los hogares también continúa creciendo y aumentó
un 6,7% durante el pasado año, hasta los 863.546 millones de euros, sobre
todo por la recuperación de los activos en acciones y participaciones en
fondos de inversión.
PRESTAMOS LIGADOS A VIVIENDA.
Los datos del Banco de España muestran que la deuda financiera de las familias
en 2005 creció fundamentalmente por el incremento del 21,2% de los préstamos
a largo plazo, que se situaron en 620.787 millones de euros, lo que representa
el 88,5% del total del endeudamiento de los hogares. Por su parte, los préstamos
a corto plazo aumentaron un 21%, hasta los 653.955 millones de euros.
Por el contrario, los créditos comerciales y anticipos, que sumaron 25.202
millones de euros, se mantuvieron prácticamente estables respecto a 2004,
ya que apenas aumentaron un 0,6%. El resto de cuentas pendientes de pago por parte
de las familias alcanzó los 22.226 millones de euros, un 13,7% menos.
RECUPERACIÓN DE ACTIVOS FINANCIEROS.
Por su parte, los activos financieros de las familias españolas aumentaron
un 11,7% en 2005, situándose en 1,56 billones de euros, superando por primera
vez la barrera del billón y medio. Esta recuperación de los activos,
mucho más modesta que el aumento experimentado por los pasivos (18,6%),
se debió, por un lado, al incremento registrado en el dinero en efectivo
y depósitos en manos de las familias, que se situó en 595.742 millones
de euros, un 10% más.
Igualmente, tanto las acciones y participaciones en fondos de inversión
como las reservas técnicas de seguro (seguros de vida y para siniestros,
y fondos de pensiones) aumentaron un 14% y un 8,8%, alcanzando los 640.636 millones
y 226.160 millones, respectivamente.
CRECE LA RIQUEZA FINANCIERA.
Como resultado de la recuperación de los activos, la riqueza financiera
neta de las familias aumentó un 6,7% en 2005. Este incremento se ha producido
tanto en activos reales, mediante la adquisición y revalorización
de viviendas, como en activos financieros, con una pérdida de importancia
relativa del efectivo y los depósitos bancarios y un incremento de los
instrumentos negociables (acciones, participaciones en fondos de inversión)
y, en menor medida, de las reservas técnicas de seguros.
De esta forma, los activos de renta variable han duplicado su peso relativo en
la cartera de las familias, hasta el punto de equiparar aproximadamente la participación
del efectivo y los instrumentos de renta fija.