El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández
Ordóñez, volvió a alertar del elevado endeudamiento de las
familias y las empresas, pero acto seguido precisó que la posición
patrimonial de ambas se encuentra "saneada" y con una "base sólida"
para afrontar las subidas de los tipos de interés.
"No podemos ignorar que la posición patrimonial de las empresas y
de las familias se encuentra saneada y suministra una base sólida para
su adaptación a los niveles de tipos de interés que se corresponden
con la recuperación del crecimiento económico del área euro.
El balance patrimonial del conjunto del sector es bastante sólido",
manifestó.
Durante su primera comparecencia en el Senado como gobernador del Banco de España,
Fernández Ordóñez aseguró en la Comisión de
Presupuestos de la Cámara Alta que no existen razones para la "complacencia"
cuando se habla del alto endeudamiento de los hogares, si bien añadió
que los pagos asociados a la deuda han crecido en menor medida que su volumen,
de forma que suponen un porcentaje de los ingresos familiares "todavía
bastante moderado".
Según el gobernador del Banco de España, la evolución del
endeudamiento en los últimos diez años ha sido lo suficientemente
significativa como para considerarla un "riesgo" en el escenario de
bonanza económica. "Las familias tienen una solidez financiera suficiente,
pero son vulnerables", indicó Fernández Ordóñez,
que, no obstante, aclaró que el nivel de endeudamiento de las familias
españolas "es todavía muy bajo" en comparación
con otros países, como Estados Unidos.
En su opinión, el problema de la economía española no es
tanto el endeudamiento de los hogares como la pérdida de competitividad.
"Lo que más me preocupa es la pérdida de competitividad, que
es difícil de medir, pero que está ahí ", manifestó
a los periodistas a la salida de la Comisión.
Por otro lado, indicó que los hogares están empezando a "desacelerar"
sus créditos para vivienda en los últimos tres meses, lo cual, dijo,
"es normal" tras varias subidas de tipos de interés por parte
del Banco Central Europeo (BCE). "Esto se debe desacelerar", apuntó.
PERSPECTIVAS FAVORABLES DE CRECIMIENTO.
En cuanto a la evolución del PIB, el gobernador del Banco de España
afirmó que la economía española muestra unas perspectivas
de crecimiento en los próximos trimestres "relativamente favorables".
Así, manifestó que la tasa de crecimiento del PIB estará
este año "algo por encima" de la del ejercicio anterior, marcando
"la tasa más elevada de la década actual".
Fernández Ordóñez indicó que la mejora del sector
exterior ha compensado por el momento el ligero endurecimiento de las condiciones
financieras, lo que se ha traducido, dijo, "en un cierto reequilibrio en
las fuentes de crecimiento" de la economía española. No obstante,
matizó que la expansión del PIB nacional en este periodo se ha basado,
fundamentalmente, en el "fuerte dinamismo" del gasto doméstico.
Para 2007, señaló que las perspectivas de crecimiento apuntan hacia
una ligera "ralentización", lo que encajaría con el escenario
macroeconómico sobre el que se han elaborado los Presupuestos Generales
del Estado del próximo año.
RIESGOS A MEDIO PLAZO.
No obstante, a pesar del buen momento de la economía y de que se está
produciendo una "corrección gradual" de algunos de sus desequilibrios
, el gobernador advirtió de que existen riesgos "a medio plazo",
como el "persistente" diferencial de inflación con la eurozona,
el ya citado endeudamiento de los hogares y la pérdida de competitividad.
En este sentido, ahondó en que la economía española tendrá
que enfrentarse a retos importantes en el terreno de la competitividad, la eficiencia
del aparato productivo y la flexibilidad de los mercados de bienes, servicios
y factores.
Fernández Ordóñez alertó además de que las
perspectivas demográficas generarán demandas importantes al sistema
de pensiones. "Todo esto viene a urgir en la profundización de las
políticas orientadas a reequilibrar las fuentes de crecimiento y la intensificación
de la agenda de reformas, con el fin de despejar los riesgos que están
emergiendo y asegurar la continuidad de la senda de mejora del bienestar a medio
y largo plazo", destacó.
LA INFLACIÓN BAJARÁ EN 2007.
Respecto a la inflación, Fernández Ordoñez consideró
que, si se consolida el abaratamiento del petróleo, el IPC podría
situarse en 2007 en tasas "muy inferiores" a las del presente año,
para el que el Gobierno estima un crecimiento de los precios de entre el 2,5%
y el 2,6%.
En cuanto a la situación de las cuentas públicas, el gobernador
del Banco de España consideró "bastante probable" que
el superávit de las Administraciones Públicas supere el 1,1% del
PIB este año.
Para el próximo ejercicio, donde el Gobierno prevé alcanzar un superávit
del 0,7% del PIB, Fernández Ordóñez estimó que proseguirá
el dinamismo recaudatorio, de forma que también podría superarse
el objetivo inicial.