Las acciones de la operadora francesa han vuelto a generar dudas en el mercado
durante el mes de mayo, hecho que se ha dejado notar en su cotización que
ha vuelto a resentirse cuando ya parecía efectiva su recuperación.
Diversas actuaciones han sido las que han provocado este comportamiento, entre
las que encontramos compras de incierta rentabilidad en el segmento de conexiones
ADSL en Europa y el hecho de que se observen pocas iniciativas para reducir su
deuda, todavía muy elevada. Pero muy especialmente ha afectado en este
periodo la venta del Estado francés de un 5% de la compañía.
Lo cierto es que la compañía francesa, a pesar de sus tímidos
intentos, todavía no ha conseguido recuperarse de su mala evolución
durante el año. A pesar de la cautela que suscita el valor, observamos
argumentos para pensar que pueda producirse un nuevo cambio de rumbo.
France Telecom, venía descontando para 2007 unas negativas perspectivas
de reducción de su cuota comercial en su mercado doméstico y un
estancamiento de su ARPU. Esto ha provocado que las expectativas para el ejercicio
no sean muy positivas anticipándose un estancamiento de márgenes
e ingresos. Sin embargo, la nueva política de comunicación de la
compañía, con una actitud más prudente y razonada, y unos
objetivos más verosímiles, habían generado un efecto positivo
en los inversores, alejando los temores de protagonizar un nuevo profit warning,
después de los vividos durante 2006.
El caso es que cuando este sentimiento positivo comenzaba a cristalizar en un
incremento de la cotización de la francesa, algunas circunstancias han
devuelto el pesimismo al valor. La más relevante fue el anuncio del Estado
francés de venta de un 5% de la operadora, que le proporcionará
2.650 Mn € que ya ha anunciado que se destinarán a reducir el endeudamiento
del Estado. Esto generó una impresión de que tal vez el Gobierno
francés pensase que era un buen momento para desinvertir, lo que provocó
una sucesión de ventas que precipitaron la caída del valor. Sin
embargo a nuestro parecer, el Estado francés no está abandonando
France Telecom (algo que hace sólo en parte, pues continuará siendo
titular de aproximadamente un 25% de la empresa) por razones industriales, sino
dada su necesidad de efectivo. Por ley, el importe de esta venta que obtendrá
no puede usarse para financiar déficit presupuestarios ordinarios, pero
sí para pagar la deuda pública, que supone el 64% del producto interior
bruto, por encima del 60% que es el límite autorizado en la Eurozona.
Mantenemos nuestra confianza en que la compañía podrá dar
cumplimiento a sus objetivos más prioritarios, pues no se han observado
cambios en la disciplina operativa de la compañía, y las inversiones
que están realizando aún están lejos de erosionar su objetivo
de capex (la compañía quiere mantener un ratio capex/ Ebitda en
el entorno del 13%) consiguiéndose por una mayor madurez y experiencia
en mercados emergentes, así como por los menores requisitos en las redes
3G. Además, France Telecom va bien encaminada en su objetivo de aumentar
la cuota de mercado en telefonía móvil, sobre todo con estrategias
OMV y acelerar la convergencia para unificar todas sus filiales mundiales. Además
se espera que la compañía comience a ofrecer productos en la modalidad
de Triple Play, unificando voz, banda ancha y televisión, que estará
plenamente operativo en 2008, aunque en este año 2007 debería empezar
a dar frutos y debería tener reflejo en su cotización.
Los resultados de 1T.07 que la francesa presentará en Agosto deberían
además confirmar su política de reducción de costes, especialmente
relevante en reducción de personal, disminución de los costes operativos
y reducción de los altos costes de integración de redes. Una demostración
de cumplimiento de estas guías, serviría para devolver la confianza
en el valor al mercado, lo que cristalizaría en un aumento de las cotizaciones,
sin embargo conviene esperar a ver el comienzo de esta recuperación. Recomendación:
MANTENER
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