La segunda semana de agosto ha traído resultados mixtos a las bolsas internacionales;
en el conjunto de las cinco sesiones hay que destacar el buen comportamiento del
IBEX 35 respecto a los principales índices bursátiles, debido fundamentalmente
al muy buen comportamiento de Telefónica.
En el ámbito macroeconómico hay que destacar una vez más la importancia de los
datos llegados desde EE.UU., en su calidad de motor de la economía mundial. El
martes conocíamos el informe sobre la productividad de la mano de obra norteamericana
en el segundo trimestre de este año, que mostraba un crecimiento en productividad
claramente mayor al esperado por el consenso del mercado junto a una contención
en los costes laborales; los datos dan más plausibilidad a la teoría del aterrizaje
suave de la economía norteamericana y alejan la posibilidad de una nueva subida
de tipos de interés en la próxima reunión de la Fed del 22 de Agosto, y fueron
recibidos con alzas generalizadas en los mercados. Apoyando esta misma tesis,
el Libro Beige de la Reserva Federal que se publicaba el miércoles recogía la
visión de una economía norteamericana sin tensiones significativas en los precios,
si bien seguía insistiendo en la preocupación de la máxima autoridad monetaria
sobre la situación de pleno empleo natural que vive EE.UU. y la consecuente escasez
de mano de obra, con sus posibles efectos en los niveles salariales y por ende
en la inflación (si bien de momento tal preocupación no ha tenido reflejo real
gracias a la espectacular senda de crecimiento de la productividad). Respecto
a los datos publicados el viernes, éstos mostraron un incremento en el consumo
privado superior al esperado (ventas al por menor de julio +0.7% frente a +0.4%
esperado) y una cierta contención en los precios a la producción (se mantuvieron
sin cambios, cuando se esperaba un aumento del 0.1%). La aceleración del consumo
privado en cierta medida podría suponer un aumento de probabilidades de que la
Fed tome la decisión de subir tipos, si bien insistimos en que la mayoría de los
analistas lo consideran poco probable; a este respecto será especialmente interesante
conocer los datos de I.P.C. que se publicarán el miércoles de la semana que viene.
Así las cosas parece que no veremos nuevas alzas de tipos en EE.UU. al menos hasta
finales de año, no siendo éste el caso al otro lado del Atlántico. Como ya decíamos
en nuestro anterior comentario semanal una subida de tipos en Europa podría poner
en peligro la no confirmada ni evidente recuperación económica de la zona Euro,
pero como recoge el informe mensual del BCE (publicado el jueves) las fuertes
subidas en los precios internacionales del petróleo y la debilidad de la divisa
europea frente al Dólar (agudizada esta semana, y que supone un encarecimiento
en las importaciones) están acelerando las tasas de inflación de los países del
Euro, y pueden poner en peligro el objetivo de estabilidad de precios fijado por
la autoridad monetaria europea y fijado en el 2% para el I.P.C. En este sentido
esta semana publicaron datos de inflación las dos principales economías de la
Unión Monetaria, situándose Alemania con una tasa interanual del 1,9% (una décima
por encima de lo que esperaban los mercados) y Francia en el 1,7%. En el caso
de España los datos de inflación no han podido ser más preocupantes, con la tasa
interanual saltando hasta el 3.6% y situándose casi un punto por encima del objetivo
(ya revisado hace escasas fechas) que el gobierno espera sed registre en Diciembre.
Así las cosas cada vez parece más claro que el B.C.E. se verá obligado a subir
los tipos de interés, y cada vez más voces hablan de que podría hacerlo en su
reunión de finales de mes; en nuestro caso, y vistas las cifras del IPC de Julio,
esta decisión se hace especialmente necesaria.
En cuanto a los mercados bursátiles se refiere, ésta ha sido claramente una semana
protagonizada por las empresas de telecomunicaciones a nivel internacional (beneficiadas
por los buenos resultados publicados desde EE.UU. en distintas empresas tecnológicas),
siendo la estrella en el mercado español Telefónica, que registra una revalorización
en la semana en el entorno del 10%. Factores como su aumento de capitalización
bursátil (para la adquisición de Endemol) y de ponderación en los índices, o la
reestructuración interna iniciada por su nuevo presidente Cesar Alierta (el mercado
valoraba especialmente el nombramiento de Fernando Abril como consejero delegado)
han impulsado a la operadora española durante toda la semana. También ha acaparado
buena parte del protagonismo semanal Repsol YPF, primero por los rumores y después
por la confirmación sobre sus excelentes beneficios del segundo trimestre de este
año; la compañía adquirió en el momento de mercado más adecuado a la petrolera
argentina centrada en exploración y producción YPF, y con ello se ha visto notablemente
beneficiada por los constantes incremento en el precio del petróleo.
Para la semana que viene nos esperan algunas citas importantes en EE.UU, destacando
claramente la publicación del I.P.C. de Julio que se producirá el miércoles y
para el que el consenso del mercado espera un alza intermensual del 0.1% en la
tasa global y del 0.2% en la subyacente.