Ya se van despejando buena parte de las incertidumbres que pesaban sobre las bolsas.
En primer lugar, EEUU tiene presidente. En segundo lugar, la Fed ha dado síntomas
de preocupación por la actividad económica, con lo que se prevé que comenzará
a bajar tipos ya en enero. En tercer lugar, el petróleo cotiza a niveles razonables,
por debajo de la cota de los $25. En cuarto lugar, el euro está remontando el
gran pesimismo que había sobre la moneda única. Cotizando a 92 centavos de dólar,
se encuentra a niveles del pasado julio. En quinto lugar, el FMI o Fondo Monetario
Internacional anunció un paquete de ayudas a Argentina, con lo que se disipa el
temor a otra crisis en mercados emergentes. Sin embargo, la nota dominante de
la semana ha sido el desplome de las bolsas. Paralelamente, el dinero ha buscado
cobijo en la deuda pública, en su condición de activos sin riesgo. ¿Qué ha ocurrido?
Que los inversores se temen que los beneficios de las empresas cotizadas peligran
si entramos en un periodo de recesión.
Tras una semana de fuertes caídas, y mucho temor a que EEUU entre en recesión,
los mercados se animan justo antes de la Nochebuena. El viernes por la mañana,
se publicaron las estadísticas de órdenes de bienes duraderos, que aumentan un
2,3%, así como suben los ingresos y gastos familiares, estos últimos +0,4%. Con
ello, la recesión parece estar un poquito más lejos...
La cita clave de la semana tuvo lugar el pasado 19 de diciembre, al celebrarse
la última reunión de Comité Abierto de la Reserva Federal del año. La decisión
fue de no tocar los tipos de interés, aunque en el posterior comunicado de prensa
se puede entrever que la Fed ha tomado un sesgo más inclinado a futuros recortes
del coste del dinero, con el objetivo de evitar que el enfriamiento de la actividad
en los EEUU sea excesivo.
Los operadores del mercado esperan que ya el próximo 31 de enero la Reserva Federal
comenzará a recortar los tipos.
En la bolsa española, destacar que se ha estrenado Jazztel en el Nuevo Mercado
español, aunque no parece haber elegido la semana adecuada. El índice del Nuevo
Mercado se ha desplomado más del 11% en la semana. El fuerte nerviosismo en las
bolsas internacionales con todo lo relacionado con telecomunicaciones y tecnológicas
tiene su reflejo en Telefónica, que ha recortado un 6,6% desde los máximos a principios
de la semana, y las ventas masivas de sus participadas: Terra se ha desplomado
un 20% en la semana, llegando a cotizar incluso por debajo del precio de colocación.
TPI retrocede un 10%, aunque Telefónica Móviles consigue mantener su cotización
estable.
Al igual que en el resto de las bolsas, las ventas masivas en acciones tecnológicas
buscan refugio en sectores defensivos. Así, las eléctricas experimentan subidas:
Iberdrola (+2%), Endesa (+5,5%), aunque Fenosa e Hidrocantábrico se mantienen.
Las compañías petroleras comienzan a recuperar el terreno perdido tras el desplome
del precio del crudo, que se ha deslizado desde los $35 en octubre a $24. No obstante,
los rumores de que OPEP va a recortar la producción de petróleo ha estimulado
a las cotizaciones de las petroleras a finales de la semana. Repsol sube un 4%.
El sector bancario ha escapado a la corriente vendedora. BBVA y BSCH mantienen
sus cotizaciones sin cambios, aunque no es el caso de Bankinter, cuyo precio cae
casi un 8% durante la semana, castigado por el recorte de rating por parte de
una gran agencia.
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