Una semana de pérdidas pero un mes de ganancias: este es el saldo que nos han
dejado las últimas cinco sesiones, en las que también hemos visto diferentes muestras
de cuán importante es ese sentimiento personal que llamamos confianza en la evolución de los mercados financieros.
El final del mes de Enero nos ha traído como noticia más destacable un nuevo
recorte de los tipos de interés en EE.UU, la mejor herramienta
aplicable para tratar de evitar la tan temida recesión y que Alan Greenspan
ha utilizado ya dos veces este año; distintos indicadores
han señalado esta semana que efectivamente la economía americana está experimentando
un brusco frenazo (se producen menos bienes y servicios, los empresarios y trabajadores
ven con menos confianza el futuro, las compañías anuncian que ganarán menos dinero
del previsto...), y los inversores parecen no confiar del todo en que Greenspan,
el mago que hasta hoy ha hecho que la economía americana siempre vaya bien, vaya
a ser capaz ahora de reactivar la economía. A este pesimismo quizá ha contribuido
esta semana la nueva subida de precios del petróleo y sus implicaciones en mayores
costes para las empresas.
Frente a esta visión pesimista no conviene perder de vista un par de consideraciones:
desde que Greenspan ha comenzado a bajar tipos muchas de las acciones que
tradicionalmente se consideran cíclicas (incluidas las
ligadas a la Nueva Economía) han venido mostrando un muy positivo comportamiento;
ello cuadra con la visión que presentan la mayoría de los analistas y que habla
de que EE.UU. en particular (y por extensión el resto del mundo en general) estamos
viviendo un freno temporal al crecimiento económico, y que pronto
(quizá en un par de trimestres) podría despejarse el actual nerviosismo entorno
a una recesión: la bolsa podría estar empezando a descontar este escenario.
Por añadidura, y tanto si esta última visión se acerca a la realidad como si no,
los analistas comentan estos días que una hipotética recesión en EE.UU. tendría
un efecto muy limitado en Europa (y por supuesto en España); hoy mismo nos
dicen desde Goldman Sachs que el descenso en nuestras exportaciones derivado de
una crisis en EE.UU. se vería compensado por un aumento en el consumo que los
europeos dirigimos a nuestras propias empresas... ¿Porqué? Porque el mercado laboral
está dando muestras de fortaleza, el paro está descendiendo y con ello se abre
el camino a que los consumidores nos convirtamos en los principales impulsores
de nuestro crecimiento económico (en este contexto nos llaman la atención para
la semana que viene sobre datos como el paro en Alemania o la confianza de los
consumidores en Francia).
Si la bolsa española no es ajena a todos estos comentarios (sólo hay que observar
la influencia que sigue teniendo la evolución de las bolsas americanas en la nuestra),
aquí seguimos inmersos en una historia parcialmente independiente debido las
distintas e importantes noticias empresariales:
· En Terra hemos visto un ejemplo más de la
importancia de la confianza en los mercados financieros: la salida
de la gestión de la empresa de Bob Davis no ha gustado nada a los inversores
y analistas americanos, lo que ha llevado al valor a registrar importantes pérdidas.
· En Endesa e Iberdrola
está a punto de resolverse el culebrón de la fusión; con las condiciones
impuestas por el gobierno (malas para la nueva compañía, pero menos
malas de lo que se esperaba) creemos que la fusión
terminará saliendo adelante y que ello podría pesar en la cotización de ambas
a corto plazo (el proceso será complejo y lleno de baches), pero a largo plazo
terminará reflejándose en positivo.
· En Hidrocantábrico prosigue el interés especulativo
(apuestas sobre posibles nuevas OPAs),
aunque distintos analistas están ya hablando de que la alemana RWE desistirá de
su propósito y que la OPA de la portuguesa EDP a 24 Euros podría ser la definitiva.
· La moda de las empresas de pequeña y mediana capitalización
sigue vigente en la bolsa española, aunque muchas de las compañías que venían
experimentando impresionantes ganancias se toman un respiro esta semana (como
Adolfo Domínguez y Pescanova).
No es el caso de Tecnocom, inmersa también en
rumores sobre movimientos corporativos.
En línea con nuestros comentarios, para la semana que viene les recomendamos permanecer
atent@s a la evolución de empresas cíclicas como las constructoras,
Aceralia, Acerinox
o, en el ámbito del interés por las empresas medianas, Tubacex,
y en general presentamos una visión optimista sobre la evolución de nuestra
bolsa. Con todo tengan presente lo que el que escribe ya les ha comentado
en varias ocasiones: que los economistas tendemos a equivocarnos
con frecuencia (también la semana pasada éramos optimistas)... así que tal vez
le resulte muy útil darse una vuelta por nuestro foro, donde
encontrará distintas y muy interesantes opiniones.
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