El primer semestre del 2001 se ha saldado con pérdidas para las principales bolsas
del mundo, pérdidas que se añaden a las ya registradas en el 2000 y que una vez
más se han centrado casi exclusivamente en el concepto de la Nueva Economía, cuya
burbuja especulativa continúa desinflándose.
En estos seis meses el Nasdaq ha perdido un 20%,
y en nuestro país el Nuevo Mercado se ha dejado casi
el 15% por culpa fundamentalmente de Terra Lycos,
la empresa que sin duda más comentarios genera en nuestro foro.
Y sin embargo las pérdidas del Dow Jones y el Ibex
35 (que recogen empresas de varios sectores ajenos a la Nueva Economía) se
son menores al 2% y el 3% respectivamente.
Y en general lo que hemos visto durante estos seis meses es lo mismo que hemos
visto en la última semana: en EE.UU., el motor de la economía mundial, las autoridades
han estado bajando los tipos de interés tratando
de reactivar la actividad empresarial (la consumidora de momento no parece excesivamente
dañada), pero mientras tanto cientos de empresas han venido anunciando despidos,
recortes en sus previsiones de beneficios e incluso cierres de persiana (estos
días hemos visto ejemplos en España)...
Y todo ello nos lleva a un momento clave: no sé si recordarán que a
finales del año pasado la mayoría de los analistas vaticinaba malos tiempos
para la economía y la bolsa durante la primera mitad de este año, y recuperación
a partir del segundo semestre... En efecto hoy es el día en que, si las cosas
funcionan como dicen los libros, deberíamos empezar a ver los primeros efectos de las primeras bajadas de tipos de interés.
En Europa, donde vamos con retraso respecto a los americanos, aún están pendientes
esas bajadas de tipos que muchos esperan tan pronto como la próxima semana: antes
de que se reúna el BCE el jueves, conoceremos importantes datos que hablarán de
debilidad económica y que podrían promover
la compasión del Banco.
Y en España, a pesar del susto latinoamericano de los últimos días, las cosas
le van mejor a la bolsa, tal vez porque aquí la importancia del sector de la Nueva
Economía es menor que en otros países, y también porque Telefónica
se ha comportado mejor que sus competidoras gracias a su fuerte posición financiera
(aunque en Junio la operadora haya caído un sonoro 15%). Además aquí estamos viviendo
con especial animación los movimientos corporativos de empresas que aprovechan
los bajos precios en bolsa para cazar "gangas"; el último ejemplo lo tenemos en
el sector de la alimentación (Ebro Puleva).
Entre lo más destacado de la semana merece una mención especial también el giro
estratégico del BSCH, que además ha contribuido
indirectamente a un mejor comportamiento de los valores tecnológicos en los últimos
días por su anuncio de que no venderá su participación significativa en el gigante
de las telecomunicaciones Vodafone.