En gran medida la discusión sobre las mejores ideas de inversión para 2002
se basa en la rapidez con que llegará la recuperación económica a los países occidentales
(donde como ya es más que evidente estamos en crisis). Partiendo de esta base
hay tres grandes posturas:
La versión optimista
Como es habitual esta visión es la mayoritaria y espera una rápida recuperación
económica en EE.UU. y por ende en Europa, que llegaría como muy tarde a partir
del primer semestre de 2002. Los partidarios de esta visión recomiendan invertir
en bolsa, y en muchos casos hablan de valores cíclicos (industria, construcción...)
y tecnológicos como las mejores oportunidades.
Que se cumpla esta tesis es una cuestión de confianza de los agentes económicos,
que se espera se recupere rápidamente gracias a los muy bajos tipos de interés
y a factores como la reciente subida de la bolsa... Y a este respecto quizá sea
interesante echar un vistazo a un artículo que
escribíamos en LaBolsa.com a principios de febrero de 2001 y que presentaba una
teoría muy parecida a ésta para el año que ahora termina.
La versión despistada
Otra visión que este año tiene bastante más fuerza que en otros es la que ve posibilidades
de una rápida recuperación pero no lo tiene tan claro. Si ese despegue económico
no se produce tan rápido el interés de invertir en bolsa sería mucho menor.
Para ilustrar esta idea podemos por ejemplo aplicar el método de valoración de
la bolsa de Alan Greenspan (que explicábamos en otro artículo):
Si adoptando una postura media - optimista pensamos que los beneficios de las
empresas no van a crecer ni disminuir el año próximo y observamos que el bono
a 10 años español cotiza al 4,93%, el precio objetivo para el Ibex 35 sería de
9.000 puntos (utilizando un BPA del Ibex de 444, el que los analistas esperan
para el final de 2001). Y este precio dejaría un potencial de revalorización menor
al 10%.
En este escenario cobra sentido una recomendación que últimamente aparece mucho
en los medios financieros: la de invertir en instrumentos "mixtos", los que aportan
una alta seguridad y permiten beneficiarse en parte del posible potencial de la
bolsa: se habla de bonos convertibles, fondos garantizados (de éstos les hablábamos
en otro artículo), etc. Sin embargo en todas estas
alternativas, como es lógico, el potencial de ganancia es relativamente bajo o
muy bajo (la reducción de riesgo tiene su precio).
La versión pesimista
La versión pesimista este año tiene bastantes más partidarios que en el pasado,
probablemente como consecuencia de los fiascos que hemos presenciado en los últimos
dos años.
La idea detrás de esta postura es que es muy poco probable que se produzca una
rápida recuperación económica porque no cabe esperar una rápida recuperación de
la confianza de los agentes económicos (en el caso de los consumidores, por ejemplo,
porque nos espera una larga temporada de aumento del paro).
Dentro de esta línea las recomendaciones son varias, aunque todas coinciden en
señalar que la bolsa (al menos en Europa) no nos dará alegrías en 2002. Como alternativa
proponen por ejemplo la inversión en Renta Fija (es el caso por ejemplo de Goldman
Sachs) o la bolsa japonesa (es el caso de dos partidarios
del "análisis cíclico").
Si pensamos que, como en otras facetas de la vida, la mejor opción puede
ser el término medio una posible estrategia dentro del ámbito de
la "versión despistada" sería la de la búsqueda
de acciones que encierran valor...
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