EL MÉTODO DE DESCUENTO DE EBITDA
Europa Press el 28 de Diciembre de 2001, 16:01.
Hace un tiempo hablábamos en otro artículo del
método
de descuento de dividendos para valorar empresas (y acciones). En el caso
de Terra, una empresa que no genera beneficios y obviamente tampoco paga dividendos,
aquel método no es aplicable directamente.
Lo que sí podemos hacer es tratar de aplicar la misma filosofía del método de
descuento de dividendos... la idea sería tratar de estimar
cuánto sería capaz
de pagar en forma de dividendos Terra hoy y en el futuro, tanto si de hecho
lo va a hacer como si no. En esencia éste tipo de método es el que subyace detrás
de los denominados "descuento de flujos de caja" o "descuento de cash flows".
A modo de experimento podemos intentar hacer una valoración de este tipo, pero
introduciendo algunas simplificaciones y obviando algunas puntualizaciones: sinceramente
considero que no merece la pena complicar demasiado un trabajo que de cualquier
forma resulta altamente incierto. La idea es "descontar" a valor de hoy los EBITDA
que Terra va a generar en el futuro...
¿Porqué el EBITDA?
El EBITDA es el cálculo del beneficio sin tener en cuenta los gastos en "amortizaciones"
ni los gastos en pago de intereses y de impuestos. Si nos parece lógico no tener
en cuenta ese tipo de gastos, sería razonable pensar que Terra podría repartir
el EBITDA que genere en forma de dividendos (si quisiera).
Si tenemos en cuenta que Terra nunca ha generado beneficio neto (ni lo hará previsiblemente
en los próximos años), nos daremos cuenta de que la compañía no paga impuestos
sobre el beneficio ni los va a pagar durante una temporada porque, al sufrir pérdidas,
está acumulando "créditos fiscales" que compensará en el futuro. Por eso no parece
desorbitado pensar que
Hacienda no va a quitar dinero a la empresa y ésta
podría repartirlo a los accionistas.
En cuanto al
pago de intereses, lo cierto es que en puridad tendríamos
que tenerlos en cuenta a la hora de determinar el dinero que Terra va a generar
y que podría pagar a sus accionistas (porque antes de pagar dividendos, lógicamente,
la empresa tendría que pagar los intereses que deba por créditos bancarios).
Sin embargo no es tan descabellado obviarlos si tenemos en cuenta que T
erra
es una empresa prácticamente sin deuda: más del 90% de su financiación proviene
de Fondos Propios, es decir, de dinero puesto por los accionistas y no por bancos
u otras instituciones. Con ello el pago por intereses de Terra es relativamente
mínimo.
Por último lo cierto es que
no estamos cometiendo un horrible crimen al obviar
los gastos por amortizaciones: este tipo de gastos no suponen la salida de
ningún dinero de la empresa, y básicamente se contabilizan para reflejar que los
activos de la empresa (como los ordenadores, los muebles, etc.) van perdiendo
valor con el paso del tiempo.
Al reflejar este gasto que no supone salida de dinero, la empresa va guardándose
dinero para reponer esos activos en un futuro... En puridad no habría problema
en no tener en cuenta las amortizaciones si suponemos que no va a ser necesario
reponer los activos en el futuro, y lo cierto es que esa suposición se aleja un
tanto de la realidad.
Por eso al obviar las amortizaciones estamos sobreestimando el dinero que la empresa
va a ser capaz de repartir en el futuro en forma de dividendos, algo que sin embargo
nos podemos permitir en aras de la simplificación (especialmente porque en parte
lo compensaremos al reducir un tanto los ingresos esperables para el futuro).
Si con todas estas consideraciones
damos por bueno el EBITDA como "cantidad
de dinero que la empresa podrá repartir a los accionistas en forma de dividendos",
aún nos queda una fuente importante de dinero que debemos añadir al descuento
de EBITDA: se trata del
dinero líquido del que a día de hoy dispone Terra,
una cantidad ingente que la empresa tiene "metida en el banco" y que, si quisiera,
podría entregar a sus accionistas en forma de dividendos (algo que no hace básicamente
porque tiene previsto usarlo para comprar otras empresas).
Con todo ello, sumando el dinero líquido del que dispone Terra al "descuento"
de los EBITDA que va a generar en el futuro, obtendríamos el valor total de la
compañía, y dividiendo este valor total entre el número de acciones tendríamos
como resultado un
"precio teórico" de la acción de Terra.