Aunque generalmente está un tanto lejos de las posibilidades de los inversores
particulares, los expertos defienden el interés de invertir parte de nuestro dinero
en "mercados emergentes" como una forma de diversificar riesgos y tratar
de maximizar la rentabilidad de la cartera.
Se supone que las bolsas de estos países, normalmente lejanos de nosotros tanto
geográficamente como por sus características, problemas y oportunidades, tienen
en general comportamientos ajenos e independientes a las de los países avanzados;
de ahí proviene su interés como método de diversificación. Además, en la
mayoría de los casos, de ellos se espera un mayor crecimiento económico
(básicamente porque parten de posiciones mucho peores a las nuestras).
Si bien hay algo de cierto en todo eso, también es verdad que cada vez más la
"independencia" entre las distintas economías es una suposición poco creíble,
con lo que los teóricos efectos "diversificadores" de la inversión en mercados
emergentes se ven mitigados.
De hecho en la mayoría de los casos los países emergentes sufren más cuando la
economía mundial está de capa caída y crecen más cuando hay un "boom" generalizado,
es decir, tienen una relación directa y amplificada con las economías avanzadas.
Ello, unido a otros factores, lleva a que la mayoría de las bolsas de estos países
se caracterice por su alta volatilidad.
Por ello los mercados emergentes son generalmente mercados de "alto riesgo", y
la idea de darles presencia en la cartera normalmente se matiza con la necesidad
de que esta presencia sea muy limitada (rara vez mayor al 10% del total
de la inversión en bolsa). Y para el inversor particular interesado en ello, las
opciones son básicamente tres:
· Invertir directamente en las bolsas de esos países, algo que cada cual
puede consultar con su broker pero que normalmente no es una opción "fácil". En
el caso concreto de mercados emergentes latinoamericanos los españoles lo tenemos
bastante fácil a través del Latibex.
· Invertir en acciones de empresas que tengan exposición a mercados emergentes.
En el caso español la mayoría de las empresas han apostado por los mercados latinoamericanos,
algo que actualmente les está dando bastantes disgustos básicamente por culpa
de Argentina. Sin embargo también hay empresas con intereses en otras zonas de
las que hablamos posteriormente.
· Invertir a través de Fondos de Inversión, que en el caso de los mercados
emergentes ponen especialmente en juego sus ventajas tradicionales (gestión profesional,
amplia diversificación, acceso desde volúmenes de inversión relativamente pequeños).
Además si le atrae esta idea de inversión le interesará saber que si observamos
la evolución de las distintas bolsas del mundo en los últimos meses veremos que
algunos "mercados emergentes" se sitúan como los que están experimentando mayores
alzas; se trata en particular de las bolsas de los países del Centro y Este de
Europa (también conocidos como "PECOS"), que se están viendo impulsadas
básicamente por dos factores:
· Porque gran parte de la inversión en mercados emergentes está huyendo de Latinoamérica
(especialmente Argentina) y destinándose a otros como los de Europa del Este.
· Porque en esta zona muchos países están en la recta final del proceso de
incorporación a la Unión Europea, algo que no sólo supone mayor estabilidad
(y menores riesgos) sino que implica el acceso a ayudas para el desarrollo económico
y empresarial.
En este contexto, como hemos comentado, una posibilidad es intentar invertir en
empresas con intereses en la zona; lamentablemente son pocas las empresas españolas
que hayan apostado por los PECOS, un campo en el que destaca la presencia de empresas
norteamericanas (como Citibank o General Electric) y de otros países de Europa
(como Philips, Allianz, Vivendi o Fiat).
Sin embargo algunas empresas cotizadas en el Mercado Continuo tienen ciertos intereses
en algunos de los PECOS; es el caso de Ferrovial,
Acciona, Endesa, Unión
Fenosa, Funespaña, Uralita,
Campofrío o CAF, y
probablemente lo será próximamente de Iberdrola.
Al inversor que esté pensando en la inversión directa o a través de Fondos de
Inversión, pueden interesarle en particular las bolsas de los tres países con
más boletos para incorporarse próximamente a la Unión Europea; se trata de
Polonia, Hungría y Chequia (o la República Checa). En la siguiente tabla mostramos
la evolución de las bolsas de estos tres países en lo que llevamos de 2002 y en
2001:
| País |
Índice |
Nivel (29
-1 - 2002) |
Variación
en 2002 |
Variación
en 2001 |
| Hungría |
BUX |
7.906 |
+11% |
-9% |
| Chequia |
PX 50 |
419 |
+6% |
-18% |
| Polonia |
WIG 20 |
1.438 |
+19% |
-33% |
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En esta línea el pasado viernes Goldman Sachs nos enviaba un informe ("European
Weekly Analyst") en el que hablan del interés de invertir en los mercados de Renta
Variable de esos tres países de la zona, para los que esperan un potencial de
revalorización en algunos casos superiores al 200%.
Básicamente señalan que tras haberse iniciado el proceso de convergencia con Europa
en lo económico y en los mercados de Renta Fija, ahora ha llegado el turno de
los mercados de Renta Variable... ¿Qué dice Goldman Sachs
sobre las bolsas de estos países?
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