El 68,8 por ciento de los españoles cree que la situación económica en 2003 será
igual o peor que en el presente año, según datos del barómetro de noviembre hecho
público por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).
Así, un 47,5 por ciento opina que la situación de la economía española no variará
el próximo año, y un 21,3 por ciento augura que empeorará, frente al 15,3 por
ciento que espera una mejora. El 15,8 por ciento no sabe o no contesta.
Sobre la situación económica general de España, el 50,2 por ciento la califica
de regular; un 25,3 por ciento, buena o muy buena, y un 23,1 por ciento, mala
o muy mala. El 1,5 por ciento no se pronuncia.
Por otro lado, los españoles siguen considerando el paro el principal problema
actual del país, con un 68,1 por ciento de respuestas sobre un máximo de tres.
Tras el desempleo, los problemas más importantes son el terrorismo y ETA (56,4
por ciento), la inseguridad ciudadana (23,3 por ciento), la inmigración (15,2
por ciento), problemas económicos (13,6 por ciento), drogas (10,4 por ciento)
y vivienda (10,2 por ciento).
El euro sólo supone un problema importante (teniendo en cuenta el máximo de tres
respuestas por encuestado) para el 1,4 por ciento; las pensiones, para el 3,9
por ciento; problemas relacionados con el empleo, para el 2,8 por ciento; problemas
de la agricultura, ganadería y pesca, para el 0,4 por ciento, y la Ley sobre la
reforma del desempleo, para el 0,1 por ciento.
A la pregunta de los tres problemas que personalmente afectan más a los entrevistados,
el 38,9 por ciento señala el paro, por encima de problemas económicos (19 por
ciento), inseguridad ciudadana (17,5 por ciento) y terrorismo (16,2 por ciento).
El problema de la vivienda afecta al 11,4 por ciento; las pensiones, al 7,6 por
ciento; problemas relacionados con el empleo, al 4,1 por ciento; el euro, al 1,9
por ciento; problemas de la agricultura, ganadería y pesca, al 1,2 por ciento,
y la Ley sobre la reforma del desempleo, al 0,1 por ciento.
DIFICULTADES CON EL EURO.
Por otro lado, en relación con el euro, sólo un 35,7 por ciento asegura ser capaz
de saber lo que valen las cosas igual que en pesetas; un 49,6 por ciento afirma
poder saberlo pero con dificultades; a un 13,3 por ciento le resulta bastante
difícil saberlo, y al 1,3 por ciento le resulta imposible.
En este sentido, el 61,1 por ciento reconoce que estaba más cómodo con la peseta,
frente al 34,6 por ciento que señala estar igual de cómodo con una moneda que
con otra, y un 4 por ciento al que le resulta más cómodo el euro.
Pese a las dificultades, sólo un 28,6 por ciento dice utilizar algún tipo de calculadora
para la conversión de precios. De ese porcentaje, el 67,8 por ciento la utiliza
de vez en cuando; un 18,1 por ciento, la mayoría de las veces, y un 13,4 por ciento,
siempre o casi siempre.
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