El optimismo de los inversores particulares registró durante el mes de diciembre
un nuevo mínimo ante la preocupación respecto a la economía de la eurozona, según
la encuesta de confianza de los inversores realizada por UBS y Gallup Organization.
De este modo, el índice global de optimismo descendió 10 puntos en diciembre,
hasta fijarse en un nivel negativo de 38 unidades, la tasa más baja desde que
se inició este índice en octubre del año anterior.
El descenso, según UBS, puede atribuirse al "sombrío" panorama manifestado por
los inversores respecto al desempleo y crecimiento económico europeo.
Así, un 58 por ciento de los encuestados se mostró pesimista en cuanto al crecimiento
económico para los próximos doce meses, cifra superior en un 54 por ciento a la
opinión expresada en el mes de noviembre.
Además, el porcentaje de inversores "algo o muy pesimistas" respecto a las perspectivas
de empleo pasó del 59 al 65 por ciento.
Casi la mitad de los inversores (el 45 por ciento) consideran "mucho o algo probable"
la posibilidad de que la economía europea entre en un período de estancamiento
prolongado, frente a un 49 por ciento que estima esta posiblidad "muy improbable".
La tasa de rentabilidad bursátil esperada por los encuestados para los próximos
doce meses es del 6,9 por ciento, cifra ligeramente superior al 6,5 por ciento
manifestada en noviembre.
Por otra parte, el 49 por ciento de los inversores tiene confianza en que 2003
será un año mejor para los mercados que el presente, frente a un 27 por ciento
que se declara neutral y un 23 por ciento, pesimista.
2002, EL PEOR AÑO.
El 18 por ciento de los inversores manifiesta que 2002 fue el peor año para sus
carteras personales, en tanto que un 38 por ciento lo califica como un mal año,
frente a un 36 por ciento que estima que ha sido regular. Un 6 por ciento lo considera
un buen año y sólo un 1 por ciento afirma que 2002 fue el mejor año para sus carteras.
El euro continúa siendo considerado menos atractivo respecto al resto de las principales
divisas. Así, el 25 por ciento de los encuestados considera al euro como la moneda
más atractiva, frente al 30 por ciento del mes anterior.
Durante el mes de diciembre, el 41 por ciento de los encuestados se decantó por
el dólar como moneda más atractiva y un 33 por ciento de los inversores considera
los mercados estadounidenses como los más prometedores, seguidos por los mercados
europeos, que son los preferidos por el 28 por ciento de los encuestados. El 20
por ciento aboga por los mercados japones y el 12 por ciento por los emergentes.
El 40 por ciento de los encuestados cree que los "excesivos" deficits fiscales
de algunos países y las recientes discusiones sobre el futuro del Pacto de Estabilidad
y Crecimiento ejercerán un efecto "muy negativo" sobre el valor del euro. Casi
un tercio piensa que el efecto de este pacto no será de consideración reseñalable,
mientras que el 21 por ciento estima que tendrá un efecto positivo.
Los resultados correspondientes al cuarto trimestre muestran una significativa
caída del optimismo en todos los países donde se realiza este índice. En Italia,
la caída intertrimestral fue de 38 puntos, mientras que en Alemania fue de 18
unidades; en Francia de 14; en España, de 18 y en Reino Unido, de 10 puntos.
En este trimestre, el 74 por ciento de los inversores franceses se mostró "mucho
o un tanto optimista" respecto al euro y sus efectos económicos, cifra un 70 por
cientt superior al segundo trimestre de este año.
A continuación se sitúa España, con un 63 por ciento que se muestra optimista,
lo que supone un 70 por ciento menos que en el trimestre anterior.
El 58 por ciento de los italianos destaca los efectos positivos del euro, lo que
implica un descenso del 68 por ciento respecto al trimestre previo, mientras que
en Alemania la caída fue de 7 puntos porcentuales, hasta el 43 por ciento. En
el Reino Unido, sólo un 35 por ciento de los inversores se muestra optimista,
frente al 39 por ciento del trimestre pasado.
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