El beneficio de las cinco primeras entidades del sector financiero --Santander
Central Hispano, BBVA, Banco
Popular, La Caixa y Caja Madrid-- se redujo un 15,79 por ciento en 2002 y
se situó en 5.779,83 millones, frente a los 6.863,94 millones contabilizados en
2001, por la situación de Latinoamérica y la fuerte depreciación de algunas de
las principales divisas de la región.
Por volumen de ganancias, Santander Central Hispano
conservó el primer puesto, con un beneficio de 2.247,2 millones, a pesar de que
la cifra es un 9,62 inferior a la conseguida un año antes y de que las cuentas
soportan unos saneamientos netos de 2.356,5 millones de euros.
En las cuentas del banco que preside Emilio Botín ha pesado Brasil, tras la fuerte
depreciación del real, la crisis argentina y las elevadas provisiones realizadas
para cubrir los riesgos, compensadas por la actividad en el mercado español y
los ingresos procedentes de la venta de participadas.
BBVA mantiene su posición como segunda entidad por
beneficios, con 1.719 millones de euros, que suponen un desceso del 27,3 por ciento
en la ganancia.
Según su presidente, Francisco González, el banco ha sacrificado el resultado
en un "ejercicio de prudencia" para estar mejor "pertrechado" para hacer frente
a un escenario complejo.
BBVA acusa además de la nula aportación de Argentina,
las devaluaciones y el menor ingreso por parte de sus participaciones industriales,
una provisión extraordinaria de 427 millones para amortizar los fondos de comercio
en países sin grado de inversión, contabilizar las minusvalías de su filial brasileña
integrada en Bradesco y financiar prejubilaciones.
La tercera entidad por ganancias fue "La Caixa", con un beneficio de 683 millones
de euros, cifra un 29,1 inferior a la registrada en el mismo periodo del año anterior
por las provisiones realizadas hasta junio, sobre todo, por el saneamiento extraordinario
de Telefónica.
Las dos únicas entidades que mejoraron su beneficio fueron Banco
Popular y Caja Madrid, al estar exentas de la exposición a Argentina y Brasil
que tienen los tres primeros en beneficios de manera directamente o a través de
sus participadas.
Banco Popular estrechó la distancia frente a la caja
catalana, tras aumentar un 12,1 por ciento su beneficio y elevarlo a 633,49 millones
de euros.
Caja Madrid obtuvo por su parte un beneficio de 497,14 millones, con una mejora
en tasas interanuales del 2,2 por ciento.
Las cuentas consolidadas de los cinco arrojan un aumento del 0,13 por ciento en
la inversión crediticia y un retroceso del 5,20 por ciento en recursos de clientes
administrados, con notables diferencias por entidades.
En Santander Central Hispano los créditos cayeron un
6,24 y los recursos un 7,88 por ciento, mientras que BBVA
registró un descenso del 6,2 por ciento en créditos y del 10,7 en recursos totales
de clientes.
El Popular, en cambio, aumentó un 23,4 por ciento el
crédito y un 12,4 por ciento el volumen de recursos de clientes, mientras que
en "La Caixa" lo hizo en un 18,5 y 12,1 por ciento y en Caja Madrid en un 8,4
y 6,7 por ciento, respectivamente.
Durante 2002, los grandes del sector financiero continuaron reduciendo los costes,
al cargar a resultados un 9,31 por ciento menos por esta partida. La contención
fue mayor en BBVA (-14,2 por ciento) y Santander
Central Hispano (-12,84 por ciento), mientras que en Caja Madrid creció un
9,5 por ciento, en "La Caixa" un 5,4 por ciento y en el Popular
un 4,5 por ciento.
Respecto a los ratios de calidad, "La Caixa" lidera el ranking con sólo el 0,51
por ciento de los créditos catalogados como dudosos o morosos, y una cobertura
del 299,3 por ciento.
Caja Madrid presentó un ratio de mora del 0,79 por ciento, cubiertos por provisiones
para insolvencias en un 220 por ciento. El ratio de morosidad del Banco
Popular se situó en el 0,89 por ciento, con una cobertura del 193 por ciento.
Las cifras se distancian en los dos grandes que, aunque tienen ratios similares
al Popular en banca comercial en España, a nivel grupo
empeoran por la distinta situación crediticia en Lationamérica. Santander
Central Hispano y BBVA situaron su mora en el
1,68 y 2,37 por ciento, respectivamente, con una cobertura del 152 y 146,8 por
ciento, en cada caso.