El índice de optimismo de los inversores particulares en Europa cayó en febrero
a niveles mínimos por el temor al impacto que la amenaza de una guerra entre Estados
Unidos e Irak está teniendo sobre la vida política y económica, según la encuesta
realizada entre UBS y Gallup Organization.
Así, el índice global descendió 10 puntos en febrero y se colocó en un nivel de
47 puntos negativos, el índice más bajo desde que se realiza esta encuesta.
El 61 por ciento de los inversores se muestra pesimista ante la rentabilidad bursátil
de este año, frente a un 52 por ciento que manifestaba esta opinión en el mes
de enero.
De hecho, el 63 por ciento de los encuestados (el mayor porcentaje desde que comenzó
la encuesta) piensa que la situación actual no es el mejor momento para invertir.
El 60 por ciento de los inversores considera que la mayor amenaza para los mercados
de valores globales es la "posible" guerra contra Irak, mientras que un 16 por
ciento cree que los atentados terroristas son un factor que lastra los mercados.
El 13 por ciento cree que un bajón económico prolongado es una amenaza para la
evolución de las bolsas, en tanto que el 5 por ciento teme un "posible" conflicto
con Corea del Norte y un 4 por ciento, una depreciación "importante" del dólar.
El 28 por ciento de los encuestados considera que una guerra contra Irak tendrá
un efecto "muy negativo" tobre los mercados de valores y el 43 por ciento prevé
un efecto "algo negativo".
Un 16 por ciento de los encuestados anticipa que ese conflicto bélico tendrá un
efecto "positivo" en los mercados y el 10 por ciento estima que no tendrá un efecto
"importante".
RECUPERACION MODERADA DE EUROPA.
A pesar de las "crecientes" preocupaciones geopolíticas y de la valoración "sombría"
de los mercados, no han cambiado las perspectivas "relativamente optimistas" de
los inversores para la economía europea.
El 60 por ciento de los inversores sigue pensando que lo "más probable" es que
Europa sufra una recuperación económica "moderada" durante el próximo año, mientras
que el 2 por ciento prevé una "fuerte" recuperación. El 27 por ciento estima que
la debilidad económica continuará y el 9 por ciento anticipa una situación económica
"peor".
El 55 por ciento de los encuestados afirma que no confía "mucho o nada" en que
las nuevas regulaciones y códigos de conducta que se han puesto en vigor recientemente
como respuesta a los escándalos contables de las empresas ayuden a restablecer
la confianza.
El 35 por ciento de los inversores piensa que las normas serán efectivas "en cierta
medida" y el 4 por ciento tiene "mucha confianza" en que las nuevas regulaciones
tengan un impacto "positivo".
El 42 por ciento de los inversores piensa que el euro es la moneda "más atractiva",
frente al 35 por ciento que manifestaba esa opinión en el mes de enero.
El dólar redujo adeptos, hasta ser considera por el 23 por ciento de los encuestados
como la moneda más atractiva, frente al 32 por ciento de los inversores que opinaba
así en el mes de enero.
EL DOLAR, SOBREVALORADO.
A pesar de la reciente depreciación del dólar, el 28 por ciento de los encuestados
sigue pensando que el dólar está sobrevalorado, en comparación con el 19 por ciento,
que opina que está infravalorado.
Alrededor de un tercio de los inversores considera que el euro será todavía más
fuerte que el dólar dentro de doce meses, en comparación con el 20 por ciento,
que prevé que se debilitará frente a éste.
El 16 por ciento de los inversores estima que el Reino Unido ingresará en la Unión
Monetaria y Económica en el plazo de dos años, frente al 22 por ciento que opinaba
esto en julio del año 2002.
Además, el 45 por ciento se muestra optimista ante el efecto que tendrá en la
economía europea la introducción del euro en el Reino Unido, en comparación con
el 22 por ciento, que se muestra presimista.
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