Los inversores con elevados patrimonios modificaron sus estrategias hacia inversiones
alternativas ante la volatilidad y la tendencia bajista vivida en los mercados
bursátiles de todo el mundo, según se desprende del Informe sobre la Riqueza en
el Mundo 2003, elaborado por Merrill Lynch y Cap Gemini Ernst & Young.
El porcentaje de activos que los particulares con patrimonios elevados destinan
a las inversiones alternativas alcanzó el año pasado el 10 por ciento.
Los particulares con patrimonios elevados son aquellos que superan el millón de
dólares en activos financieros líquidos, excluyendo inmuebles.
Los inversores destinaron en 2002 el 30 por ciento de sus activos a renta fija,
mientras que el porcentaje invertido en renta variable se redujo hasta el 20 por
ciento. Un 15 por ciento se destinó a activos inmobiliarios, en tanto que otro
10 por ciento se dedicó a inversiones alternativas.
El 25 por ciento restante se mantuvo líquido o en depósitos.
El informe destaca que la situación de los mercados de renta variable ha modificado
la estrategia de los particulares con patrimonios elevados hacia posiciones más
conservadoras, que ya no se rigen tanto por la búsqueda de rentabilidad como por
la preservación de su riqueza.
Así, por ejemplo, los activos bajo gestión en 'hegde funds' se incrementaron un
8 por ciento en 2002, hasta alcanzar un total de 650 millones de dólares invertidos.
La necesidad de diversificar las inversiones provocó también un aumento del interés
de los particulares con patrimonios elevados por los activos inmobiliarios, tanto
en lo que se refiere a bienes en propiedad como a inversiones indirectas a través
de fondos inmobiliarios.
Los particulares con patrimonios elevados también buscaron otro tipo de inversiones
alternativas en 2002, como los productos de lujo.
Así, las casas de subastas registraron un incremento de las ventas en colecciones
de arte mientras aumentó también la inversión en metales preciosos, como el platino
y el oro.
El Informe sobre la Riqueza en el Mundo 2003 señala que el número de particulares
con elevados patrimonios en todo el mundo creció el año pasado un 2,1 por ciento,
unos 200.000 individuos, hasta alcanzar los 7,3 millones de personas.
En conjunto, su riqueza subió aproximadamente un 3,6 por ciento, hasta alcanzar
los 25,9 billones de euros.
|