El 50 por ciento de los españoles se muestra pesimista respecto a la situación
y a la evolución de la economía española en general, pese a que los datos macroeconómicos
oficiales parecen apuntar lo contrario, según el último 'Cuadernos de Información
Económica' de la Fundación de las Cajas de Ahorro Confederadas (Funcas).
El informe indica que los españoles opinan que no se ha confirmado la mejoría
económica detectada en la primavera, de ahí que el Indice de Sentimiento del Consumidor
(ISC) haya pasado del nivel 100 en 2000 hasta el nivel 79 en noviembre de 2003,
valor similar al registrado en 1996.
Así, Funcas señala que la gente percibe problemas en su entorno no contemplados
o no interpretados por las autoridades económicas con similar grado de gravedad.
En cuanto a la percepción de la economía familiar, sólo el 11 por ciento de los
españoles considera que su economía ha mejorado durante los últimos 12 meses,
mientras que el 34 por ciento opina, por el contrario, que en el último año ha
empeorado.
No obstante, el 55 por ciento no percibe cambio alguno en su situación económica
personal.
Pese a estos datos nada optimitas, el 80 por ciento de los españoles considera
que su economía mejorará en los próximos meses y sólo el 20 por ciento estima
que irá a peor.
AUMENTO DEL PARO Y LA INFLACION.
Atendiendo a las variables macroeconómicas concretas, el 42 por ciento de los
encuestados espera que aumente el número de parados y únicamente el 18 por ciento
piensa que disminuirá el desempleo. Así, el paro se mantiene como el problema
más grave para el 66 por ciento de los españoles.
Según Funcas, el pesimismo de los españoles en este tema nace de la "visibilidad"
de una importante parte de las personas activas que no encuentran trabajo y, también
del temor a perder el propio empleo.
Las cajas señalan que la precariedad en el empleo, real o sentida por los consumidores,
se percibe como un "problema grave".
La inflación, por su parte, se percibe también como otro de los desequilibrios
de la economía española, ya que mientras en 1998 y 1999, más del 70 por ciento
de los españoles decía que los precios habían aumentado poco o más lentamente
que en el ejercicio precedente, en 2003 sólo un 16 por ciento opina que los precios
han subido poco y un 87 por ciento piensa que han experimentado un incremento
rápido.
Sin embargo, las expectativas siguen siendo muy favorables porque el 55 por ciento
cree que los precios aumentarán poco en los próximos meses, pero sólo el 10 por
ciento no cree que exista un problema de inflación.
MENOS AHORRO POR ENDEUDAMIENTO.
Esta misma pauta ha seguido la valoración del ahorro. En noviembre de 1999, el
72 por ciento de los consumidores consideraba razonable ahorrar, mientras que
en febrero de 2003 este porcentaje cayó al 48 por ciento y, en junio de este año,
se redujo hasta el 32 por ciento, cifra que se ha mantenido en la última encuesta
realizada en noviembre.
En este sentido, la mayoría de los españoles (68 por ciento) dice que no es razonable
ahorrar en este momento. La posibilidad de ahorrar en los próximos meses también
ha descendido durante el año 2003.
En noviembre, un 33 por ciento esperaba ahorrar en los próximos doce meses, mientras
que en el año 2000 este porcentaje era del 49 por ciento.
Funcas explica que este retroceso viene explicado, en parte, por el "elevado"
endeudamiento de las familias y el pago de las cuotas para amortizar las compras
de bienes duraderos, especialmente vivienda, lo que reduce el grado de libertad
de las economías domésticas.
El estudio de las Cajas de Ahorros pone también de manifiesto que el sentimiento
económico de los españoles con rentas más bajas es peor que el de los individuos
con rentas más altas.
Igualmente, la edad influye en la opinión de los consumidores, ya que los menores
de 35 años son bastante más optimistas que los mayores de 55 años, que es el grupo
de edad más pesimista.
Finalmente, la percepción económica de los españoles por comunidades autónomas
indica que en el País Vasco, con un Indice 100 de Sentimiento del Consumidor,
es la región más optimista, seguida a bastante distancia de Andalucía (índice
89). Cataluña, con un Indice 82, es la comunidad más pesimista.
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