El supervisor, preocupado por el endeudamiento familiar
Consuelo Calle.
Londres 08:00 Horas
Una de cada cinco familias en el Reino Unido tiene una tarjeta de
crédito con una deuda media de más de dos mil libras (2.950 euros) y muchas de ellas pueden encontrarse con problemas para pagar su deuda.
Ésa es la explosiva conclusión que la semana pasada exponía en un informe el supervisor británico, Financial Services Authority (FSA). Tras una exhaustiva encuesta realizada por B&W Deloitte, el regulador británico apunta que alrededor de 6,1 millones de familias –un quinto de la población– encuentran “dificultades” o “moderadas dificultades” para cumplir con sus pagos de deuda. De ellos, unos 610.000 tiene sólo un
crédito hipotecario; 3,2 millones tienen sólo un
crédito personal y 2,3 millones de familias tienen deudas de los dos tipos.
El endeudamiento medio por familia es de 29.000 libras y en el caso de créditos personales, 5.200 libras. Los que tienen sólo un
crédito hipotecario destinan a pagar su deuda el equivalente al 24% de sus ingresos, porcentaje que sube al 31% en el caso de los que tienen hipoteca y
crédito personal.
Un porcentaje muy ajustado, que dejaría poco margen de maniobra a los prestatarios si, en un momento dado, como parece previsible, suben los tipos de interés al tiempo que se empieza a deteriorar la economía y el empleo. Esta inquietud no es exclusiva del supervisor británico, FSA, sino que hace tiempo que la viene apuntando también el Banco de Inglaterra, aunque sus advertencias han estado más dirigidas a los temores de que estalle la burbuja inmobiliaria.
El año pasado, por segundo ejercicio consecutivo, los precios de la vivienda en el Reino Unido subieron algo más de un veinte por ciento. Y eso es uno de los factores que más está pesando en el seno del Banco de Inglaterra a la hora de orientar la dirección de la política monetaria. La mayoría se inclina por subir los tipos de interés en un futuro no muy lejano, hacia la segunda mitad del año, aunque aún hay disidentes.
En la última reunión del Comité Monetario, dos de sus nueve miembros, Christopher Allsop y Stephen Nickell, volvieron a votar, por cuarta vez consecutiva, a favor de un recorte de los tipos de interés. De momento, el precio del dinero sigue en el cuatro por cierto, lo mismo que hace catorce meses.