.....Y
Aisa, una promotora controlada por el seny catalán, da entrada a los Nozaleda para emular a Astroc@Rubén J. Lapetra
Viernes, 09 de febrero de 2007
Es la última alianza de los señores del ladrillo. Viene fraguándose en el último año para lanzarse a cotizar por todo lo alto en la bolsa española. Su nombre no deja lugar a equívocos: Actuaciones, Actividades e Inversiones Inmobiliarias (
Aisa). Es una promotora y comercializadora de viviendas
catalana que en los últimos meses ha adquirido suelo por diversas partes de la geografía española (
San Sebastián, Zaragoza). Su presidente y primer accionista, Genís Marfá, ha dado entrada con la venta del 6% del capital a un nuevo socio con renombre en el mercado por su currículum inversor en los últimos doce meses.
La inmobiliaria Nozar, propiedad de la familia Nozaleda, ha colocado a
Aisa en el punto de mira después del resultado de sus inversiones –plusvalías de cientos de millones de euros- en otras dos de sus participadas: Astroc Meditarráneo o
Inmocaral. Los Nozaleda anunciaron ayer la compra del 6% del capital, ejecutable hasta el 31 de marzo, por 42,3 millones de euros. La operación valora el 100% de las acciones de
Aisa en más de 700 millones de euros. Según estudio de CB Richard Ellis, sus activos valían 1.030 millones de euros a cierre de 2005.
La entrada de Nozar en
Aisa “tiene carácter de permanencia”, según los Nozaleda. Es la cuarta inversión en cotizadas de esta compañía en los últimos doce meses, después de que se incorporase a
Inmocaral en la macroampliación de capital convocada por Luis Portillo hace un año. También pactaron su entrada en otro de los pelotazos, Astroc, donde llegó a alcanzar el 10% del capital. Durante el mes de enero, Nozar vendió el 3% del capital por unos 155 millones de euros. La familia Nozaleda también tiene intereses en el sector de alimentación con
bodegas y distribuidoras de productos ibéricos. Desde 2006 están presentes en el capital de la empresa de alimentación
Natraceutical.
Viejos conocidos en el capital
Pero no ha sido la única operación, ni la primera entrada de un socio. El Grupo Massó, propiedad de Enric Massó, uno de los últimos alcaldes del franquismo, tomó el 13% del capital el pasado mes de diciembre mediante la aportación de activos inmobiliarios. Por otro lado, Good Sabana, cuya cabeza visible es el ex presidente de la inmobiliaria
Filo, Valentín Bascuñana, tendrá el 8,3% tras la opción de venta concedida por la mutua
catalana Agrupació Mutua y Agrupació Bankpyme, dos de los socios de referencia de
Aisa antes de la ampliación de capital.
El presidente Marfá reduce su participación tras la entrada de Nozar del 33% al 27% del capital, a través de Promociones Vandix. Juan Peña cuenta con otro 23% a través de Promociones
Barna 2000, según los registros de la CNMV. El capital está poblado por inversores e inmobiliarios catalanes.
¿Otro 'boom' financiero inmobiliario?
Cotiza en los corros (a viva voz) de la Bolsa de Barcelona y ha solicitado la cotización de sus acciones en el mercado electrónico en la modalidad de fixing, para valores poco líquidos y que agrupa las órdenes de compra y venta dos veces al día. Su salto al mercado continuo será el siguiente paso. Es una desconocida, como lo fueron en su día otras inmobiliarias como Astroc,
Inmocaral, Martinsa o Reyal antes de crear los gigantes del ladrillo que pueblan la bolsa española.
¿La fórmula? Un explosivo cóctel de bajo free float (acciones libres cotizando), entrada de socios financieros e inmobiliarios que se unen al proyecto y una incesante actividad corporativa en forma de inversiones, adquisiciones, fusiones o ampliaciones de capital. Noticias para la bolsa. Su acción en bolsa dibuja un gráfico similar al de otras inmobiliarias sobre las que se cierne la fiebre bursátil. Los títulos de
Aisa subieron ayer un 10%, hasta
35,2 euros, y acumulan una revalorización del 68% en 2007. Sin embargo, desde su mínimo de comienzos de 2004 en poco más de 5 euros por acción, el valor de
Aisa se ha multiplicado por seis, que supone una subida del 700% en tres años.