LA MALDICIÓN DEL MES DE MARZO
La maldición de marzo: la bolsa entra en el mes ‘brujo’ con cuatro años alcistas a la espalda@Rubén J. Lapetra
Lunes, 05 de marzo de 2007
Estamos en marzo, el mes en el que se cumplen aniversarios de algunas de las mayores cicatrices que tienen los gráficos bursátiles. Y vuelve a ocurrir en 2007. Dentro de una semana, el
Ibex 35 cumplirá cuatro años de escalada casi ininterrumpida. Fue el 12 de marzo de 2003, en la antesala del inicio de la guerra de Irak, cuando los inversores vieron los últimos mínimos del
Ibex 35 en el entorno de los 5.400 puntos. Llevamos, pues, cuatro años de mercado alcista.
Ahora, 48 meses después de aquello, el indicador español ha estado cerca de triplicar su nivel de entonces, al rozar los 15.000 puntos. Pero no ha podido ser. Los mercados llegan al tercer mes del año y a este particular cumpleaños ligeramente tocados, con una caída la semana pasada del 5,45%, la mayor desde septiembre de 2002. En EEUU se registró un comportamiento que no se veía desde los días posteriores al 11-S de 2001.
El nerviosismo se ha hecho palpable durante los últimos días, y algunos inversores han vuelto a sentir lo que ocurre cuando la bolsa no sube, sino todo lo contrario. “Muchos inversores parecen haber olvidado que los mercados de valores también bajan”, comentaba la semana pasada la sociedad de valores Link Securities. “Tras casi cuatro años de ininterrumpidas revalorizaciones, seguimos pensando que esta corrección es sana, sobre todo porque va a poner a muchos valores en su sitio", añade esta casa.
El año pasado, entre la segunda quincena de marzo y primeros de abril, la bolsa registró caídas significativas que previnieron de la crisis de mayo: en ese mes, perdió un 10%. En 2004, los atentados del 11-M en Madrid marcaron a fuego y piedra una nueva corrección alimentada por el temor terrorista. En 2003, el periodo prebélico en Irak generó convulsiones bursátiles y caídas próximas al 10%.
Pero también en marzo se cumple uno de los aniversarios que quedará grabado en la memoria de los inversores. Se trata del pinchazo de la burbuja puntocom y tecnológica, que tuvo en el 10 de marzo su fecha de partida con los máximos históricos del
Nasdaq. En el tercer mes del año 2000 se acabó la fiesta bursátil que supuso la cima del ‘capitalismo popular’ de los 90 y, también, comenzó el desengaño de cientos de miles de ahorradores particulares que comprobaron cómo la bolsa no siempre subía.
La sombra china
“Los inversores han presenciado el desplome de los mercados a nivel
global. En China, el mercado tembló ante la posibilidad de que el Gobierno establezca medidas impositivas orientadas a frenar la actividad especulativa y para controlar la velocidad a la que está creciendo el mercado interno, que se ha duplicado en los últimos 12 meses”, comenta la gestora británica Schroders. El gigante chino cada vez tiene más peso en las inversiones y en la economía
global, de manera que su impacto sobre el resto del mundo ha crecido sustancialmente. La reciente inestabilidad de los mercados emergentes ha sido uno de los puntales de la caída
global de la renta variable, pero no la única.
Alan Greenspan, ex presidente de la Fed, ha sido otro de ellos. Advirtió que EEUU puede sufrir una recesión y la sola presencia de esa palabra en boca del ex jefe de las finanzas mundiales pudo con las matizaciones que siguieron a su mensaje. “La reciente caída se ha producido después de un largo período de ganancias ininterrumpidas en los mercados. No obstante, los precios de las acciones son razonables, lo cual debería servir de apoyo al mercado. En nuestra opinión, no consideramos que este suceso sea el comienzo de un movimiento bajista grave”, añade la firma Schroders. Con los mercados nerviosos, la volatilidad de vuelta y las caídas con alto volumen de contratación, las bolsas parecen tocadas y se mueven a bruscamente. Será marzo, de nuevo, quien abra y cierre las heridas bursátiles, dejando su huella en el parqué.