E.ON SE PREPARA
E.On ultima su respuesta a la entrada de Enel en el capital de
Endesa
El PP se le adelanta hoy y presenta una denuncia ante la CNMV por información privilegiada
L. A. Madrid. E.On ha medido con sumo cuidado todos sus pasos desde la irrupción de Enel en el capital de
Endesa. El gigante alemán envió el miércoles un escueto comunicado a los medios en el que reafirmaba que su OPA sobre la eléctrica española sigue adelante. Nada más. Fuentes cercanas a la compañía aseguran que no hay
prisa una vez que se ha consumado la aparición en el banquete de un nuevo comensal. Enel se ha convertido con el 22% en el primer accionista de la firma española.
Los abogados, los estrategas de la compañía y sus asesores externos –Goldman Sachs y HSBC¬ han trabajado en los últimos días en la respuesta van a dar al órdago italiano.
El presidente de la firma germana, Wulf Bernotat, presenta el miércoles los resultados de 2006 y muy probablemente aprovechará su comparecencia antes los medios para marcar el camino. La retirada no es ahora una opción, señalan fuentes cercanas a la eléctrica.
La cúpula de la empresa se debate entre dos estrategias diferentes. La primera consiste en entrar en el cuerpo a cuerpo y devolver el golpe. a Enel. El semanario alemán Der Spiegel publicó el sábado que entre las diferentes ideas que baraja E.On está la de comprar un paquete significativo de acciones de la italiana. Con un 25% de la firma transalpina, la presidida por Wulf Bernotat podría intentar pactar un intercambio: tus endesas por mis eneles. Este movimiento requeriría de una inversión de 10.000 millones de euros.
Ésta es seguramente una de las propuestas más agresivas que han pasado estos días por la mesa del presidente de E.On.
Los más prudentes dentro de la compañía consideran que la vía más adecuada ahora es la legal.
Se da por seguro que el gigante alemán denunciará ante la CNMV y la SEC estadounidense a Enel y al Estado español por concertación. Ya lo hizo cuando
Acciona irrumpió en septiembre en
Endesa. Aunque el resultado de las demandas que interpuso ante los reguladores y ante la justicia ordinaria no ha sido muy alentador. Las palabras del ministro de Industria, Joan Clos, prediciendo la entrada italiana, ofrecen esta vez a E.On un asidero más consistente al que agarrarse. Con los indicios que recogió la semana padada, la firma de Dusseldorf probablemente solicitará que se obligue a Enel a vender las acciones que ha comprado o, al menos, que se suspendan sus derechos políticos. E.On presionará al Gobierno y a la Comisión Nacional de Energía (CNE) para que apliquen a la presidida por Piero Gnudi la misma dureza que exhibieron en su momento con ella.
Además del camino legal, sus abogados en España –Pérez Llorca- exploran otras opciones. Durante la semana pasada mantuvieron contactos con la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) para determinar qué margen de maniobra tiene ahora la compañía.
A falta de 25 días para que concluya el plazo de aceptación de su OPA, E.On no puede elevar los 38,75 euros por título que ofrece por cada acción de la compañía española. La alemana podría solicitar al regulador que le permita elevar una vez más su OPA arguyendo que esto favorece a los accionistas, por quienes debe velar el organismo que preside Manuel Conthe.