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Re: Quise mucho a Simone Ortega pero, a veces, fue una amante
Perdone que me meta, señor jojo, pero es que yo lo hago así y no se queman los ajos. No sigo la receta de la Simone Ortega sino la de mi madre, aunque son muy parecidas.
Verá, el truco es echar los ajos sin pelar y remover continuamente el pollo con el fuego muy, muy bajo. Los ajos se "confitan" (como dicen los cocineros) y no se queman. El pollo, por su parte, se dora hasta quedar bastante crujiente pero no seco.
En fin, que aproveche.